Ana Ríos era una estudiante de 26 años que cayó del balcón de un cuarto piso el 29 de marzo de 2018. Murió el 1 de abril tras las graves lesiones sufridas. La jujeña se encontraba con su expareja, Facundo Guerrero.
Cursaba sus últimas materias de la carrera de veterinaria y trabajaba como moza en un bar para poder solventar sus gastos. “El dolor que siente una madre al perder a su hija es el más tremendo“, dijo la mamá de Ana.
Tanto la Fiscalía como la querella habían pedido la pena de prisión perpetua por el delito de ‘homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género’, mientras la defensa del imputado representada por Cergio Morfil y Gerónimo Martínez, pidió la absolución.
“Se ha probado que hubo un contexto de violencia previo y Ana indudablemente era víctima de violencia de género. Se pudo acreditar que en el departamento hubo una pelea, una situación de violencia”, añadió el abogado querellante.
“Guerrero en el debate y la investigación negó hechos que son innegables. Niega situaciones previas de violencia cuando ya hay una causa previa, niega sus propias lesiones, proyecta en Ana sus propias vivencias”.
Tras los alegatos, los jueces dieron su sentencia condenatoria para el joven jujeño que era el único imputado por la muerte de la estudiante.